#GobiernodeBajaCalifornia | Marina del Pilar Avila Olmeda dará el arranque oficial de los trabajos de construcción y reiteró que el acceso al agua limpia se consolidará como un derecho humano indiscutible en la entidad, abriendo paso al desarrollo industrial y social seguro para las próximas décadas.
Nota por Jorge Cedeño Durán

Playas de Rosarito, Baja California, 25 de septiembre de 2026. — El Gobierno Federal, en coordinación con las autoridades estatales de Baja California, colocará hoy la primera piedra para la construcción de la Planta Desalinizadora de Playas de Rosarito. Esta megaobra estratégica representa una inversión de 12 mil 500 millones de pesos por parte de la federación y busca resolver el desabasto histórico de agua potable en la región.
Durante la mañanera del pueblo la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo destacó que la ubicación del proyecto responde a las apremiantes demandas demográficas de la Zona Costa. La mandataria señaló que Tijuana se ha consolidado como el municipio más poblado del país, y que al sumarse con el crecimiento urbano de Playas de Rosarito, la región concentra una población considerable que requiere de fuentes alternativas de agua de manera urgente. «No hay otra opción para Baja California», enfatizó al defender la viabilidad y justicia hídrica de este proyecto.
El desarrollo y ejecución de la obra estará bajo la responsabilidad de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) y forma parte del Plan Nacional Hídrico de la actual administración. Con una capacidad proyectada que alcanzará los 2,200 litros por segundo, el sistema no solo garantizará el suministro continuo para Tijuana y Rosarito, sino que también extenderá sus beneficios a porciones del municipio de Ensenada. Se prevé que la infraestructura elimine de manera paulatina los tandeos y cortes de agua que afectan habitualmente a cientos de miles de familias bajacalifornianas.
Por su parte, la gobernadora del estado, Marina del Pilar Avila Olmeda, quien acompañará el arranque oficial de los trabajos, agradeció el respaldo del Gobierno de México y reiteró que el acceso al agua limpia se consolidará como un derecho humano indiscutible en la entidad, abriendo paso al desarrollo industrial y social seguro para las próximas décadas.
